jueves, 29 de septiembre de 2011

Aprendizaje colaborativo y reflexión individual: dos caras de una misma moneda

La siguiente reflexión sobre mi proceso de aprendizaje en el curso Ambientes de aprendizaje apoyados con TIC parte de unas preguntas básicas que orientarán la lectura pero que no necesariamente reducirán la redundancia, porque para mí es difícil en algunos momentos desligar el qué aprendo del cómo.  Sin embargo, haré mi mejor esfuerzo por lograrlo.

¿Qué he aprendido?

En este breve pero intenso lapso de tiempo he aprendido conceptos nuevos así como también he profundizado en muchos otros aspectos. Uno de los conceptos nuevos que aprendí es el construccionismo, el cual no lo había ni escuchado ni mucho menos abordado y debo decir que me pareció muy interesante además porque permite aprender haciendo, o en otras palabras, permite trabajar con materiales concretos y a partir de dicho trabajo poder interpretar y utilizar una serie de conocimientos de áreas complementarias; además algo que es muy importante rescatar es que este marco de referencia, por llamarlo de alguna manera, favorece todos los estilos de aprendizaje y preferencias para que cada persona encuentre su punto de equilibrio.

Dado lo anterior, quiero demostrar cómo desde mi punto de vista, nosotros tuvimos una experiencia muy cercana al construccionismo en unos aspectos, porque la docente proporcionó unas bases sobre lo que se debe hacer para el análisis de un ambiente de aprendizaje; aunque orientó el proceso de cada uno, en la plenaria fue muy evidente el estilo de trabajo y de aprendizaje de cada grupo, pues cada uno se acercó a su ambiente de aprendizaje de una forma distinta.  Este ejercicio puntual nos sirvió para aprender haciendo cómo es posible realizar un análisis pedagógico a un ambiente de aprendizaje y aunque después nos encontramos con algunas fallas, lo más importante fue que pudimos casi que descubrir cómo se hace un análisis o al menos tener muy claro cuáles son los aspectos que debemos cuidar al momento de acercarnos a un ambiente de aprendizaje.

En cuanto a los aspectos en los que pude profundizar, encuentro que haciendo toda esa búsqueda y recolección de información con el posterior análisis, entendí un poco más el concepto de necesidad educativa, pero no una necesidad impuesta sino desde lo que realmente se requiere en ese ambiente dado que cambia de un ambiente a otro.  En ese orden de ideas, dicha comprensión me generó un interrogante relacionado con la “durabilidad” de un ambiente de aprendizaje apoyado con tecnología, porque las necesidades de los estudiantes que se caracterizan en un momento determinado pueden no ser las mismas para futuros estudiantes o cómo hacer para que eso suceda, es decir, que el apoyo con tecnología continúe siendo pertinente.  Sobre esta pregunta volveré más adelante cuando haga el recuento de las preguntas con las que inicié el curso, la evolución que han tenido y las preguntas que tengo ahora con las estrategias que utilizaré para responderlas.

¿Cómo lo aprendí?

Aunque todo ha pasado muy rápido, siento que he aprendido de varias maneras pero ninguna se superpone sobre las otras sino que son complementarias; por ejemplo la lectura fue tan importante como las discusiones o plenarias, el diálogo con mi compañera fue muy enriquecedor porque aterrizábamos todo lo que se había leído y discutido en unas acciones puntuales que debíamos hacer para analizar el ambiente de aprendizaje; esto ocurrió puntualmente cuando debimos diseñar el plan de actividades para la recogida y posterior análisis de la información de manera que pudiéramos poner en práctica lo que se nos sugería en las lecturas.  En esta fase de análisis también fueron muy importantes las asesorías con la profesora, porque nos hacía considerar o reconsiderar algún aspecto al que no le estábamos dando la suficiente importancia.

Finalmente, y como ya lo mencioné en el apartado anterior, lo aprendí haciendo, porque el hecho de ir, conocer el ambiente, parte de las dinámicas institucionales, observar la interacción entre estudiante y profesor, conocer las evaluaciones, las actividades de aprendizaje, las percepciones de los diferentes actores, etc. me sirvieron para ir determinando las posibles que puedo seguir cuando me encuentre nuevamente en una situación similar.

¿Cuáles son las evidencias de mi aprendizaje?

Una de las evidencias más importantes de mi aprendizaje se encuentra en mi discurso, es decir, ahora utilizo con mayor propiedad conceptos y aspectos que antes no por una sencilla razón: antes no había tenido la oportunidad de hacer un análisis de un ambiente de aprendizaje con todo lo que implica esto.  Por esta razón, expreso opiniones fundamentadas en una experiencia que antes fundamentaba en lo que poco que había leído al respecto.

Ahora bien, otras evidencias de mi aprendizaje se encuentran consignadas en este mismo blog, donde principalmente expongo mis interpretaciones de las lecturas tratando de conectar dichas ideas con lo que debemos llevar a la práctica para analizar el ambiente, pues definitivamente no es lo mismo hablar desde la teoría que llevarlo a la praxis, pues este último es un complemento muy importante que lo enfrenta a uno a una serie de dificultades, obstáculos, impedimentos que posiblemente no se mencionan en la teoría; además que consciente o no lo lleva a uno a un proceso de reflexión sobre lo que está haciendo y si eso es lo más conveniente para ese contexto particular; así como lo expresé en la entrada del blog del 23 de agosto:

De acuerdo con las lecturas, a la fase de análisis se le debe prestar mucha importancia dado que desde ahí se empieza a definir buena parte del diseño instruccional.  En primera instancia, es muy importante reconocer cuál es el contexto y la audiencia, para de esta manera entrar a comprender las necesidades educativas.  En este punto es necesario detenerse un momento, puesto que es necesario detenerse un momento, puesto que es necesario saber lo que implica dicho termino; según Scriven (1991) una necesidad se puede definir como cualquier cosa esencial para un modo satisfactorio de existencia o de nivel de desempeño. De lo anterior se puede objetar lo que implica satisfactorio, pues puede ser muy relativo y para esta definición Scriven (1991) expresa que es dependiente del contexto, es decir, lo que para esas personas o grupo específico lo sea. (Entrada del 23 de agosto de 2011)

Finalmente, otra evidencia de mi aprendizaje es el documento que realicé junto con Ana Milena Rincón, pues es el resultado del trabajo en equipo, de la discusión permanente, de la indagación por ese ambiente de aprendizaje de inglés II de la FUCS y donde ambas hacemos un gran esfuerzo por comprender ese ambiente con un mayor nivel de profundidad, además dicho trabajo nos permitió identificar varias necesidades educativas pero también nos dio los argumentos para inclinarnos por la comprensión de lectura debido a que se han privilegiado otras habilidades en las clases presenciales; otro argumento es el relacionado con el objetivo principal con el que fue creado el Centro de idiomas en la FUCS y finalmente porque brindando estrategias de comprensión de lectura es posible que se afecte positivamente otras habilidades como la escritura y la oralidad.

¿Qué preguntas tengo ahora?

Para hablar de un ahora es importante hablar de un antes, es por ello que considero pertinente mencionar las preguntas que me hice el primer día de clase cuando pensé en lo que implica participar en un proceso completo de analizar, diseñar, implementar y evaluar un ambiente de aprendizaje apoyado con TIC.  En primer lugar me pregunté algo que aún hoy no he respondido a cabalidad y es: ¿Cómo se puede evaluar el impacto del ambiente de aprendizaje apoyado con tecnología más allá de las meras percepciones? El origen de esta pregunta está relacionado con el trabajo que realizo como asistente graduada, pues estuve en una investigación que tenía dentro de las categorías de análisis una referida al impacto del aprendizaje; la manera que encontramos para abordarla fue la de las percepciones de profesores y especialmente la de los estudiantes y egresados, pero no hay evidencias de que efectivamente el ambiente de aprendizaje apoyado con tecnología hubiese tenido un impacto, porque una cosa es lo que se pueda sentir que se aprendió pero otra es poder sustentar dicha percepción.  Para responder a esta pregunta sé que debo continuar trabajando en la comprensión del ambiente, del diseño y que cuando llegue el momento de planear la evaluación que le haremos a nuestro ambiente de aprendizaje apoyado con TIC tendré que ahondar en la teoría, en los instrumentos de evaluación del aprendizaje y en el seguimiento a lo que los estudiantes hayan podido hacer.

Otra de las preguntas que tenía desde el principio del curso es ¿cuáles son los aspectos fundamentales que se deben cuidar al momento de diseñar e implementar un ambiente de aprendizaje apoyado con TIC? Aunque aún estamos en la fase del diseño, la respuesta a esta pregunta es parcial, porque a partir de las lecturas como la de Díaz Barriga, Coll, Onrubia y otros, soy consciente que en la fase de diseño se debe cuidar el objetivo del ambiente de aprendizaje pues es éste el que debe orientar el diseño de las actividades educativas, otro aspecto muy importante que nuestro grupo pasó por alto fue la caracterización de los estudiantes para quienes se está diseñando este ambiente de aprendizaje apoyado con TIC, pues esto nos puede servir mucho para conocer un poco más la forma como ellos apropiarán el ambiente, el estilo de aprendizaje (visual, auditivo, etc.) es de gran ayuda para la forma como mejor se puede presentar la explicación de las estrategias de comprensión de lectura que tendrán a su disposición. También es importante tener en cuenta la retroalimentación y en poder pensar en la creación de espacios con este fin, de manera que el estudiante pueda decir qué le gustó, porqué y desde ahí tomar decisiones.

La última parte del párrafo anterior, me sirve como respuesta parcial para la pregunta que planteé en el apartado correspondiente al ¿qué he aprendido? La pregunta está dirigida a pensar en la “durabilidad”, por así decirlo, del ambiente de aprendizaje apoyado con TIC.  En este orden de ideas, es posible continuar atendiendo a una misma necesidad educativa pero haciéndole los ajustes necesarios cada vez que los actores cambien, de manera que no implique empezar de cero pero que sí sea un proceso que exija una reflexión y una toma de decisiones constante; es ahí cuando puede hablarse de innovación con tecnología, pues el docente no se limita a brindar la misma solución a diferentes problemas, sino que aprovecha lo ya existe para darle a sus estudiantes lo que Onrubia (2005) llama ayuda ajustada, donde el concepto se puede resumir en que el docente debe hacerle seguimiento al proceso de aprendizaje de cada uno de sus estudiantes y acorde con sus necesidades particularles brindarles la ayuda que estos requieran.

¿Qué haré para responder las preguntas?

Pese a que en el apartado anterior ya abordé la forma como he respondido total o parcialmente mis preguntas, considero que para responder las nuevas, debo continuar el proceso que describí en el apartado de cómo lo aprendí, es decir, leyendo comprensivamente las lecturas sugeridas para el curso, participar activamente de las puestas en común y debates que se puedan llevar a cabo en la clase presencial, continuar con las asesorías de la docente y continuar el diálogo con mi compañera de equipo, pues es con ella con quien puedo hablar más tiempo sobre estos temas y además con quien estoy construyendo conocimiento sobre un ambiente de aprendizaje que estará apoyado con tecnología.

Por último no sobra decir, que para responderlas también puedo aprovechar lo que lea relacionado con el tema, y lo que dialogue con otras personas que tienen experiencia en el análisis, diseño, implementación y evaluación de ambientes de aprendizaje apoyados con tecnología.