El propósito que lo guiaba no era imposible, aunque sí sobrenatural. Quería soñar un hombre: quería soñarlo con integridad minuciosa e imponerlo a la realidad. Ese proyecto mágico había agotado el espacio entero de su alma; si alguien le hubiera preguntado su propio nombre o cualquier rasgo de su vida anterior, no habría acertado a responder.
Las ruinas circulares, Jorge Luis Borges
1. Del ensimismamiento alrededor del proyecto
Al igual que el personaje principal del cuento de Borges que traigo a colación en el epígrafe, en la fase de diseño sentí que estaba dándole forma a un sueño: diseñar el ambiente de aprendizaje apoyado con tecnología para el curso de inglés II de la Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud. Este sueño requería de una integridad minuciosa para poderlo materializar y ha exigido otro tanto para expresarlo, tanto así que ocupó el espacio entero de mi alma.
En primera instancia, antes de iniciar el proceso de diseño educativo fue necesario realizar algunas mejoras a la fase de análisis, dado que es muy importante caracterizar bien a la población objetivo y especialmente ahondar más en la descripción de las actividades de aprendizaje que se han diseñado para poder acercarnos a una mayor comprensión sobre lo que están aprendiendo y cómo lo están aprendiendo. Como evidencia de este proceso está el plan de mejoramiento publicado por nuestro grupo el 19 de septiembre de 2011 en el blog; en dicho plan proponemos cuatro acciones:
- Descripción de las actividades de aprendizaje con el fin de conocer con un mayor nivel de detalle lo que se propone en el ambiente para lograr los objetivos de aprendizaje.
- Revisar los resultados del parcial analizado, lo que nos permitió tener una evidencia con respecto al logro de los objetivos de aprendizaje correspondientes a la comprensión de lectura.
- Recolección de información que permita caracterizar mejor la población objetivo, para lo cual nos valimos de un test de estilos de aprendizaje adaptado de Perceptual Learning Style Questionnaire de Joy Reid (1984). Esto también incluyó la percepción de los estudiantes sobre el actual apoyo tecnológico con el que cuentan.
De todo estos procesos tan importantes que viví en el proceso de mejoramiento de la fase de análisis, considero que uno de los grandes aprendizajes que he tenido están relacionados con el trabajo en equipo, porque al igual que como lo mencioné en la reflexión anterior, fue muy importante haber podido discutir, reflexionar y pensar la mejor forma de abordar la necesidad educativa que habíamos identificado. Sin embargo, más allá de las discusiones o reflexiones, he aprendido a conocer un poco más mi estilo de aprendizaje, pues considero que aprendo mucho más cuando estoy en un proceso colaborativo que en uno individual; pese a que esto no es ningún gran descubrimiento, para mi sí lo fue porque en otras ocasiones donde debía trabajar en equipo ya fuera por el diseño de la actividad de aprendizaje o por los compañeros con los que lo realizaba, casi siempre sentía que aprendía porque yo me hacía cargo de la mayor parte y no por lo aportes de mis compañeros o por las reflexiones, discusiones y acuerdos a los que llegáramos. Sin embargo, en este proceso esto cambió radicalmente porque además de que sentí muy auténtica la actividad aunque no fuera especialmente para mi ambiente de aprendizaje del portugués, sentía que cumplía un rol importante que se complementaba muy bien con la especialidad de mi compañera porque las estrategias de comprensión de lectura son comunes a las lenguas y en esa medida nuestras conversaciones nos conducían a un nivel de especificidad muy interesante para ambas.
De acuerdo con lo anterior, vale la pena citar el texto del Instituto Tecnológico y de estudios superiores de Monterrey (s.f) cuando se refieren a la cooperación dada la naturaleza del reto encomendado, en el cual era fundamental apoyarnos mutuamente para cumplir con el objetivo de ser “expertos” en el proceso que implica diseñar un ambiente de aprendizaje apoyado con TIC y el de desarrollar habilidades de trabajo en equipo. “Un estudiante no puede tener éxito a menos que todos en el equipo tengan éxito” (ITSM, s.f) Ahora que lo medito con un poco de más calma, el gran detonante para que nuestro equipo perdiera una integrante fue porque percibimos que ella estaba obstaculizando nuestro proceso y que además no tenía el mismo nivel de compromiso que nosotras logramos y que por ende le exigíamos a la otra persona. Esto a su vez produjo un aprendizaje importante en términos de habilidades para el trabajo en equipo y que es no ético ni mucho menos justo con algún integrante que “pase” la materia sin haber aprendido lo suficiente, como lo hice en muchas otras ocasiones de trabajo en grupo mas no colaborativo, he ahí una de las grandes diferencias que he logrado establecer y qué mejor evidencia que lo sucedido con nuestro equipo.
Otro aprendizaje importante que logré en esta fase fue la de pensar en un ambiente con un enfoque basado en tareas, del cual yo nunca había escuchado y que gracias al poder compartir una misma experiencia con una persona con una formación similar a la mía, me permitió conocer y a partir de allí estructurar todas nuestras actividades; pero más allá de leer sobre otros enfoques que yo no conocía porque dada mi formación siempre me he enfocado hacia los aspectos relacionados con la lectura y la escritura en lengua materna, lo cual es sustancialmente diferente porque no deben estar a la par descubriendo o aprendiendo formas del funcionamiento de la lengua porque así está estructurado su cerebro; sin embargo, con una lengua extranjera, el proceso debe hacerse desde “más abajo” si se quiere decir así, por eso juega un papel fundamental la ejercitación en pequeños aspectos y estrategias. Todo esto me llevó también a cuestionarme sobre mi quehacer pedagógico como docente de lenguas extranjeras, que si bien comparte muchos aspectos con la lengua materna nuestra, requiere que ellos tomen cierta distancia de su lengua materna para que puedan entrar a comprender las formas de funcionamiento de esa nueva lengua; por ejemplo, a esa conclusión que para los estudiosas de las lenguas extranjeras puede ser tan evidente, para mí no lo era y lo vine a comprender gracias a unas lecturas y conversaciones con mi compañera sobre el aprendizaje de una L2.
Releyendo lo que he construido de este texto, me acabo de dar cuenta que la organización del qué aprendí y cómo no se está dando en términos cronológicos sino en términos de relevancia o mayor impacto. En este orden de ideas, lo siguiente que me ha ayudado mucho es el tema de la planeación; lo cual para mí no había sido muy significativo hasta que en la fase de análisis comprendí la importancia del orden de la recogida de los datos, porque puede permitir otras comprensiones. Ahora bien, conectando esto con lo que ya mencioné sobre el plan de mejoramiento de la fase de análisis, justamente el 20 de septiembre en la entrada al blog cuando expreso que antes de entrar a hablar sobre el diseño de un ambiente de aprendizaje apoyado con TIC, es muy importante recalcar que tanto Haddad (2007) como Bransdford et al (1999) señalan que la tecnología por sí misma no mejora los procesos de enseñanza y aprendizaje si no existe una propuesta pedagógica que proponga actividades, contenidos, interacciones, etc. acorde con el ambiente presencial que se va a afectar.
Esto último se resalta porque según una de las interpretaciones de la metodología ADDIE, expresa que en el diseño se debe continuar analizando el ambiente de aprendizaje, lo cual se relaciona perfectamente con el proceso que se llevó a cabo paralelamente y lo cual le dio un nivel mayor de exigencia a esta fase; no obstante, ese esfuerzo se vio compensado un poco cuando se deja entrever que un buen análisis determina en gran medida la coherencia del apoyo tecnológico al ambiente de aprendizaje y, si cabe la palabra, el éxito en su uso y en el impacto del aprendizaje.
Con esta gran inspiración, no me queda más que continuar leyendo con una búsqueda muy específica: la evaluación del aprendizaje en un ambiente de aprendizaje apoyado con tecnología.
Ahora bien, retomando el aspecto pedagógico considero que es fundamental porque esto es lo que da coherencia y sentido al diseño del ambiente de aprendizaje, así como lo mencioné en ese mismo ingreso del blog del 20 de septiembre, donde expreso la importancia de la definición de los objetivos del ambiente de aprendizaje apoyado con tecnología justamente como eso, como un apoyo a los objetivos del ambiente presencial. Explicitar esto como un aspecto a cuidar y efectivamente darnos a la tarea de tenerlo como el norte de todo nuestro trabajo de diseño fue esencial para aprovechar momentos de trabajo individual como el realizado en la clase 9 del 4 de octubre donde cada uno de nosotros a partir de las lecturas realizadas de Barbera (s.f ) y de Galvis (2008) lo que nos permitió realizar el diseño de una actividad de aprendizaje con la secuencia de aprendizaje.
Continuando con la explicación de esta evidencia, considero que la actividad fue muy productiva porque me puso de frente al planteamiento de una actividad de aprendizaje pensada desde una estrategia de comprensión de lectura, lo que sin lugar a dudas le otorgaba una dimensión diferente porque no es lo mismo justificar el tema de un texto, el nivel de las preguntas de comprensión, la forma como se va a hacer, entre otros aspectos que si bien son importantes se quedan un poco cortos en la enseñanza de la comprensión de lectura. El impacto de esta actividad justamente radica en que al diseñarla de esta manera -pensada desde una estrategia de comprensión de lectura- le otorga un valor agregado a la forma como se venían proponiendo las actividades para desarrollar esta habilidad, lo cual no quiere decir que estuviera mal sino que cuando el estudiante puede ser consciente de la existencia de unas herramientas que independientemente del tipo de texto al que se esté enfrentando, le ayudarán a reconstruir el significado del texto de una manera más comprensible, además porque también es una muy buena forma de percatarse de la existencia de detalles que pueden marcar la diferencia entre una buena y una no tan buena comprensión de lectura.
En este momento y haciendo un poco de recuento cronológico, llegó al momento de hacer la exploración de las herramientas con las que posiblemente apoyaríamos las actividades de aprendizaje que ya habíamos diseñado, y aunque para mí fue muy interesante descubrir potencialidades educativas en las redes sociales, para la fase de diseño no fue tan productivo y ese pudo haber una de las razones por las que nuestro texto no hizo tan explícito el valor agregado que cada herramienta le está aportando al diseño del ambiente de aprendizaje apoyado con tecnología. Aunque si bien los jóvenes parecen vivir en estos espacios y piensan que la inclusión de las redes sociales haría más chévere el curso y el aprendizaje, en el caso específico de la necesidad que estamos apoyando con tecnología estas herramientas no fueron la más acertadas porque luego tuvimos que hacer una nueva exploración por nuestra cuenta hasta poder encontrar una que nos permitiera hacer lo que teníamos pensado y que además le diera un valor agregado.
Finalmente y resaltando lo último que mencioné en el párrafo anterior, me parece importante citar lo siguiente: “En educación tenemos muchas oportunidades para hacer reingeniería de procesos educativos con apoyo de la tecnología. Sin embargo, cuando no nos tomamos el trabajo de repensar lo que hacemos con apoyo de las TIC a las que tenemos acceso, muy probablemente sigamos haciendo más de lo mismo, con mayores costos y los mismos o menores beneficios” Galvis (2008). Justamente, algo similar a lo que menciona el autor estaba por sucederme, pues en algún momento por la novedad, lo importante que es para los jóvenes y atendendiendo a las sugerencias de la mayoría de ellos, estuve tentadas a incluir las redes sociales en el ambiente de aprendizaje sin pensar más allá de las ventajas que éstas puedan traer a un ambiente de aprendizaje, porque si bien eso es cierto, también es cierto que para la necesidad sobre la comprensión de lectura no eran las más convenientes por una razón que luego se consideró muy importante incluir en el documento de la fase de diseño: la comprensión de lectura es una habilidad que necesariamente se debe abordar de una manera más individualizada.
Para llegar a esta conclusión también me apoyé en el texto de Weston (1986) donde expresa que la técnica del aprendizaje individualzado está basado en la presunción de que los estudiantes aprende a diferentes ritmos y que una retroalimentación inmediata y regular les facilita el proceso de aprendizaje.
En conclusión, los aprendizajes durante este breve lapso de tiempo han sido muchos y muy valiosos, así como la forma de ir encontrando cierto equilibrio cognitivo después de salir de cada clase con mucha angustia por no saber a ciencia cierta si por donde estaba encaminado el trabajo de nuestro grupo era o no acertado, si los resultados eran los esperados y especialmente en pensar cómo hacer muchas cosas a las que no me había enfrentado antes... considero que eso fue más valioso que una posible tranquilidad al caminar el mismo recorrido que otros han hecho, no es lo mismo ni es igual, porque así como dice el gran poeta del 27, Antonio Machado, caminante, no hay camino se hace camino al andar y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar...
2. De las preguntas resueltas parcialmente y otros asuntos
Respecto a las preguntas que me he formulado a los largo de este curso, pienso que he continuado pensando sobre la misma que me ha dado tanto para reflexionar y es la relacionada con la durabilidad del ambiente de aprendizaje apoyado con tecnología. En la reflexión anterior mencioné que me preocupaba este aspecto porque el apoyo con tecnología surgía precisamente de la identificación de una necesidad muy puntual de un grupo también muy específico de estudiantes y la primera respuesta que me di estaba relaciona con la posibilidad de continuar haciéndole ajustes cada vez que los actores lo requieran, sin embargo no me había planteado la posibilidad del fortalecimiento del uso autónomo por parte de los estudiantes gracias al conjunto bien definido, ordenado y accesible de los materiales como lo menciona Barbera (s.f) Además resalta que pueden existir recursos de diversos tipos con una variación pequeña.
Ahora bien, aún me queda por resolver la pregunta sobre la evaluación del impacto en el aprendizaje de los usuarios del ambiente, más allá de las meras percepciones. Por ahora sólo cuento con una posibilidad -propuesta también por Barbera (s.f)-
El aprendizaje basado en el uso autónomo de recursos digitales
telemáticos se concibe como una actividad en la cual se puede constatar
hasta qué punto el estudiante es capaz de aprender de forma autónoma y,
además, permite valorar hasta qué punto el estudiante es capaz de
comprometerse e implicarse de manera responsable en su propio trabajo,
asumiendo retos de aprendizaje. (Barbera, s.f, pág. 6)
Con esta gran inspiración, no me queda más que continuar leyendo con una búsqueda muy específica: la evaluación del aprendizaje en un ambiente de aprendizaje apoyado con tecnología.